Jorge Frascara y el diseño de la información
Jorge Frascara estuvo en Rosario dando un Seminario intensivo y presentando su nuevo libro: "¿Que es el diseño de información?". A lo largo de la jornada, ante un auditorio colmado principalmente por estudiantes de diseño gráfico, dio cátedra de procesos de diseño, desde la investigación a los testeos, pasando por el conocimiento de los usuarios, los informes, los contextos, la psicología cognitiva, la educación, los modos de lectura, las ciencias y un largo etcétera.Sus conceptos pueden resultar útiles no sólo al diseñador gráfico sino a todos los que trabajamos tomando decisiones sobre arquitectura de la información, visualización de datos, usabilidad de sitios web y otros problemas similares, analógicos y digitales, en papeles y pantallas.
Entre sus atinadas intervenciones cabe desatacar las siguientes ideas:
>> El diseño como inversión puede permitirnos ahorrar mucho dinero en cuestiones públicas. El mal diseño tiene costos elevados, es tiempo perdido.
>> Es necesario partir siempre de objetivos claros.
>> El diseño como actividad orientada a problemas no es sólo estético, debe ser interdisciplinario.
>> La creatividad es una palabra peligrosa, suele justificar tonterías. Para tener sentido debe tener utilidad, generar resultados.
>> La función principal del cerebro es predecir. Sólo podemos entender cosas que se relacionan con cosas que ya entendemos. Para asegurar la comprensión de los mensajes necesitamos equilibrar información y redundancia. Es preciso centrarse en objetivos, usuarios y situaciones de uso.
>> Poseemos estructuras pre perceptuales. Debemos analizar cómo funciona la lectura y recordar que el usuario es un experto y nuestro mejor aliado.
>> Pensar en la usabilidad de las interfaces: mejoran la confianza en las marcas, impactan sobre la imagen institucional, hacen fácil seguir las secuencias e identificar opciones.
>> Curiosidad, voluntad y rigor son claves para un buen trabajo.
>> Las Ciencias Sociales aportan mucho al diseño para entender problemas, conocer a los usuarios y pensar soluciones. El diseño debe trabajar junto a las Ciencias Sociales para descubrir qué es necesario hacer, qué es posible hacer e inventar cómo hacerlo de forma eficaz.
>> Existe una gran responsabilidad en el diseño porque éste tiene consecuencias para la vida.
A modo de conclusión:
El diseño centrado en el usuario, basado en evidencias y orientado a resultados es un diseño responsable cuyos productos hacen lo que deben hacer.
Canción de lo que pasó en el día de San Borombón
Me dijeron que en el Reino de Revés acababa de nacer una tal María Elena.Mientras, en el Reino de aquí abajo, donde las cosas pocas veces marcharon bien, una pena gatuna creció hasta la luna.
Era el día de San Borombón y todos imaginábamos a la Pájara Pinta sentadita en un rincón. No era por ingrata que la chicharra se le había ido. Quizás fue por vieja, muy vieja. O por tanto desear tiempo no apurado. O, simplemente, por el desatino de subirse al último tranvía.
Me dijeron que en el Reino del Revés una tal María Elena se reía a carcajadas de la mano con puñal.Y cantaba y seguía cantando, después.
Mientras tanto aquí abajo, en el País de Nomeacuerdo, lloramos, pateamos y mordimos todos los que no sabíamos decir ni mú.
Me dijeron que en el Reino del Revés la tal María Elena soñaba con un país florecido.
Mientras, los que nos quedamos viendo el tren en la estación escuchamos a la señora del tiempo: pronosticaba tormentas por el Este y el Oeste.
Me dijeron que al Reino del Revés, ese mismo día, también llegaron tres gatos alertados sobre un concurso de belleza. Y una mona que quería ser reina.
Mientras tanto, aquí abajo, donde el cielo seguía siendo en technicolor, los tralalás de la nochebuena comenzaron a sonarnos tristes.
Me dijeron que en el Reino del Revés, la tal María Elena nació con sábana y mantel bajo el brazo. Le pareció suficiente recuerdo feliz.
Mientras tanto, aquí abajo, los que queríamos mudarnos para allá nos pusimos a mirar al cielo.
Miramos y miramos hasta que alguien preguntó: -¿La ven o no la ven?
Le respondimos sí aunque nuestros kimonos dijeran no, no.
Porque estaba allí.
Allí, allí, sentada en su ventaní.
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La imágen fue tomada de acá.
Un gato negro
El gato se estiraba. Negro y esbelto, se hacía largo, largo. Tenía dos patas sobre el marco de la ventana. La cola tiesa. Con las otras patas se impulsaba hacia delante y se volvía largo y finito como una yarará. No parecía mover un músculo, ni una fibra. Sólo los bigotes se le acomodaban como girasoles apuntando al centro del deseo. Muy lentamente, el gato negro se estiraba.La abuela se retorcía en la cama. Soñaba con el abuelo monte adentro, al galope. Soñaba con la negrita en la escuela. Soñaba con la nuca rapada del negrito lejos, en la colimba. Soñaba mientras los hijos se le perdían y nadie venía a almorzar.
La fuente de ñoquis con salsa humeaba en la mesa de la cocina. Soñaba la abuela con la mesa servida, los ñoquis en el centro y los bigotes cada vez más cerca. Dormía intranquila. Soñaba que, en la cocina, un gato negro y esbelto se estiraba y alcanzaba la fuente de ñoquis. Casi, casi.
-¡Los ñoquis!- se despertó, sobresaltada. A los gritos espantó al gato negro que ya estaba a dos centímetros de estampar un lengüetazo en la salsa tibia. Lo miró saltar la ventana y correr hacia el monte hasta que se le perdió de vista. Por el otro costado, la figura del abuelo con sombrero, a caballo, se recortaba en la huella del camino.
A la hora del almuerzo, con redoblantes militares sonaba en la radio el Comunicado Nº19.
Fragmentos de lo que nos dejaron los Blogo de Oro 2010
Pasó la entrega de los Premios Blogo de Oro Rosario 2010. Un delirio de esos que a muchos se nos deben cruzar en algún momento por la cabeza pero que, esta vez, consiguió pasar de la nebulosa del pensamiento a la fiesta de la concreción. En el medio hubo cafés, listas de tareas pendientes, colaboradores, amigos, contactos caídos, avances, retrocesos, entrevistas, discusiones, cervezas, documentos colaborativos, larguísimas cadenas de mails y otras tantas yerbas.Seis meses atrás publicaba, en este mismo espacio, un relato breve sobre cómo habíamos dado forma a esta primera edición de búsqueda y premiación de los mejores blogs rosarinos. Allí les contaba también cómo se formó el colectivo organizador, qué objetivos perseguíamos y por qué
habíamos decidido realizar otras actividades previas al evento de entrega de diplomas y estatuillas.Fue por los mismos motivos que la Premiación 2010 se realizó en dos jornadas. El 12 de Octubre, en el CEC, tuvimos un encuentro de reflexión sobre temas vinculados a la Web 2.0. Junto a Juan Mascardi, Fabián Scabuzzo y Daniel Krichman, aprovechamos la tarde para charlar sobre periodismo en internet, redes sociales, experiencias de televisión fuera de la televisión, paradigmas y educación expandida.
En la jornada siguiente, Miércoles 13, realizamos la premiación. Para eso se vino, desde Neuquén, Nanim Rekacz - escritora, bloguera y flamante jurado de los Blogos-. Esa tarde, a pesar de la lluvia, varios rosarinos y aledaños concurrieron al CEC para enterarse que sus producciones habían sido seleccionadas como mejores blogs en las diferentes categorías de la competencia.7 fueron los blogs premiados en las categorías Blog Educativo, Temático, Literario, Periodístico, Tecnológico, Videoblog y Fotoblog. En ese evento también se entregaron el Gran Premio del Público, elegido a través de un proceso de votación on line, y el Gran Premio del Jurado. Proyecto Sandía y Apuntes e ideas sueltas se llevaron, respectivamente, los dos premios más importantes de la primera edición de los Blogo de Oro.
Unas semanas antes de la entrega, gracias a las gestiones de la Concejala Norma López (FPV), los Premios Blogo de Oro fueron declarados de Interés Municipal. Durante esa sesión en el Concejo Municipal, ocurrió una de las apostillas más graciosas de la brevísima historia de creación de los Blogo: algunos legisladores se preguntaron, extrañados, por qué Rosario estaba declarando de interés municipal... ¡unos premios que se entregan en Hollywood!
De aciertos y errores
Finalizada la primera edición de los Blogo de Oro, y tal como lo informó Fabián en su blog, los organizadores nos fuimos a avivar con tacos y cervezas el cúmulo de sensaciones de alegría que nos habían dejado las jornadas de premiación.
Debo confesar que en esa velada escuché una serie de historias increíbles que bien merecerían la apertura de tres o cuatro blogs. Pero, además de los relatos y las carcajadas, también charlamos sobre las cosas que habíamos hecho bien y mal a lo largo de los 10 meses de trabajo que implicó la producción de los premios. Reconocimos allí que cometimos varios errores de organización que intentaremos evitar para el año próximo. Sin embargo, también salieron en esa charla una serie de cosas muy positivas que, como colectivo, conseguimos a través de los premios. Otras cosas de esa lista nos fueron aportadas por los propios participantes, quienes nos hicieron llegar sus felicitaciones y comentarios por muchas vías. A grandes rasgos, estos son, según mi parecer, las principales felicidades que experimentamos:
- La predisposición de la comunidad rosarina para difundir el premio: la actitud del sharing, de compartir y colaborar con la viralización del evento a través del boca-en-boca que generan los social media es uno de los primeros puntos a destacar. Hay que reconocer que los Blogo de Oro constituyen un premio autogestivo, que nació y se constituyó a partir de las redes. Poco uso le dimos -más que nada por cuestiones de escasísimo presupuesto- a los medios masivos de comunicación como herramientas de difusión de los premios. La comunicación se hizo a través de los medios sociales y fueron los propios usuarios rosarinos y de la región quienes se ocuparon de que mucha gente se enterara de su existencia y se animara a participar. Agradecemos infinítamente a todos los que se prendieron, con los medios a su alcance, en esta campaña espontánea y exitosa.
- La cuota de visibilidad que significó, para muchos blogs participantes, estar en la competencia. En la sobreabundancia de información que constituye la web, muchas veces es difícil hacerse decir aquí estoy. Mucho más complejo aún es conseguir lectores. En general, creemos que el hecho de participar en el premio y competir logró aportarles visitas, lecturas, comentarios e interacciones a los blogueros locales. Seguramente eso haya servido también como incentivo para seguir trabajando en la calidad de las publicaciones. Si ocurrió así, cumplimos con nuestros objetivos.
- A este punto nos lo hizo notar @Pvncho en una entrevista para el programa Mediodía al día: muchos blogs de la ciudad que iban quedando progresivamente abandonados a medida que avanzaba la popularidad de las herramientas de microblogging se reactivaron gracias a la propuesta de participación en el concurso. Esa, si no es la primera, rankea entre las mayores alegrías que nos llevamos de los Blogo 2010.
- Los deseos de continuidad y crecimiento que mucha gente nos hizo sentir. Llegaron mails, comentarios, publicaciones en blogs, en Facebook, en Twitter... felicitando por la iniciativa, por el esfuerzo puesto en la organización y, muy especialmente, pidiendo tener Premios Blogo de Oro por muchos años más. Ojalá podamos seguir creciendo y multiplicar el número de personas y organizaciones que trabajen con nosotros para los Blogo 2011. De paso, aprovecho este punto para agradecer a los medios que se ocuparon de la cobertura de todo lo que sucedía en el proceso de selección y en las jornadas de entrega de premios. Hicieron un gran trabajo y nos ayudaron a llegar todavía más allá.
- Las tramas de trabajo y las nuevas amistades que construimos en la gestión de esta idea. Compartir deseos, esfuerzo, frustraciones, entusiasmo y tareas con gente con tantas (o más) ganas (que yo) de echar a andar este proyecto es, también, de los aprendizajes más valiosos del camino que hemos recorrido (y por donde queremos seguir avanzando).
Webperiodismo cultural: observar qué hacen los otros para saber hacia dónde ir
Este post es mi respuesta a la consigna planteada por Dardo Ceballos a modo de Trabajo Práctico 1 en el marco del Taller “Webperiodismo Cultural Iberoamericano”. Aunque el enunciado del trabajo pedía “pensar nuestra propia experiencia en los medios donde trabajamos”, decidí analizar otra cosa. Me detuve a mirar el caso de la revista Rolling Stone, un medio cultural de larga trayectoria en soporte papel que está haciendo también su propia historia en la web.
Me decidí a incumplir la consigna por dos razones: primero porque “mi propia experiencia” como “webperiodista” anda desperdigada en medios, blogs y redes sociales y, por tanto, resulta difícil hacerla entrar en una revisión como la que se propone aquí (en lo últimos días, encima, vengo trabajando en comunicación digital corporativa, que es otro cantar, pero en el fondo es prima-hermana del periodismo digital o, al menos, yo la estoy emparentando). En segundo lugar, porque confío en lo que pueda “aprender mirando”, que es tan –o más- enriquecedor como auto-observarse y auto-cuestionarse (y auto-narrarse, que es el acto constitutivo de mi identidad, dicen…).
Dicho esto, va mi análisis de
- Si bien está anclada en la agenda de la versión papel, la versión digital de la revista desarrolla contenidos exclusivos para la web y supo adaptarse al modelo comunicacional de los medios sociales. A nivel visual, los contenidos se organizan con un formato similar a las “entradas” de un blog, con predominancia de fotografías que se muestran de modo dinámico.
- El lector de la versión digital se construye como un usuario activo que puede intervenir la organización de la información en la medida en que sus recorridos y valoraciones repercuten en rankings de notas “más leídas, más vistas y más comentadas”. También existe la posibilidad de dejar registro de las impresiones en el espacio de los comentarios que cada entrada incluye. Si bien los lectores no tienen para con los contenidos la misma libertad de acción que los autores, sí pueden hacer oír su voz y alcanzar un interesante nivel de interacción. En términos de José Luis Orihuela, estaríamos frente a un caso de cambio paradigmático del modelo de las audiencias al modelo de los “usuarios”. El medio incluso interpela a los lectores planteándoles preguntas que motiven a opinar. No obstante cabe aclarar que es necesario ser usuario registrado del sitio para comentar, lo cual habla de ciertas resistencias del medio a dejar totalmente abiertos y libres los espacios de participación de los lectores.
- La revista digital aprovecha bien el carácter multimedial de la web y propone artículos que integran fotografías, videos y audios.
- Los artículos utilizan el hipertexto con función de cita: enlaces que remiten, por ejemplo, a la página oficial del personaje sobre quien se habla. La mayor parte de los enlaces que se esparcen por el texto son internos: llevan a otras notas publicadas por la misma revista. No hay producción hipertextual del texto en el sentido de planificar nodos interconectados con diferente grado de profundización de la información. Más bien, pareciera que se escriben textos planos a los que luego se agregan algunos links de referencia.
El medio también hace uso de redes sociales. Tiene una cuenta en Twitter (@rollingstonear) y una Página de Fans en Facebook. A juzgar por sus publicaciones, Rolling Stone está en Twitter sólo para traccionar lectores a su web. Tiene una actitud spammer, tuitea exclusivamente enlaces a sus artículos, no dialoga con su comunidad e incluso publica sus tuits desde una aplicación automática: TwitterFeed. No hay ningún ser humano detrás de esos mensajes, la cuenta de Twitter está absolutamente vacía de “voz” (y, de paso, vacía de vos) y su potencial comunicativo se reduce a cero. (Dije potencial comunicativo, no potencial de clicks en enlaces. Hay que reconocer que la cuenta tiene más de 57 mil seguidores, que estimo generarán un buen número de clicks). - Una de las más interesantes oportunidades que aporta Twitter al periodismo digital es la publicación de primicias y noticias en tiempo real. Evidentemente, es una oportunidad que RS no está interesada en aprovechar ni capitalizar.
En cuanto a su Página de Fans en Facebook, RS tiene más de 23.700 fans que tienen la posibilidad de publicar libremente en el muro. Sin embargo, no pueden esperar respuesta alguna de parte del medio. El contenido que se publica allí sigue la misma lógica que la cuenta de Twitter: primeros párrafos de notas con enlace para “seguir leyendo” en el sitio de la revista. Otra vez, la presencia en la red social se piensa como depósito de links. - Las cuentas de redes sociales del medio son bastante herméticas. Por su potencial de aproximación a los lectores, podrían utilizarse de maneras creativas, para mostrar, por ejemplo, el funcionamiento interno del medio y muchas otras cosas que no se publican ni en la revista en papel ni en el sitio web. La producción del medio podría volverse mucho más transparente e interesante si los usos de sus redes se pensaran desde otra lógica.
A modo de cierre del análisis, podría decirse que la revista tiene aciertos y errores a la hora de proponerse como medio digital. En cuanto a esquema de negocios, difícilmente los dueños del medio estén planteándose un fracaso. Pero, desde otro ángulo, sí hay desaciertos que los periodistas digitales deberíamos enmendar en nuestros espacios: en primer lugar, no deberíamos estar en las redes si vamos a desconocer su espíritu. Luego, si decidimos estar, deberíamos pensar modos creativos de utilizarlas: encontrar la identidad de nuestros medios en las historias que narramos con voz humana, cercana y conversadora.

